Aquí os dejo la segunda parte de "Cúmulo de cosas" espero que os guste. besitos.
Después de comer se echó una siesta, al
despertar, sabe que soñó algo pero no se acuerda de que, tan solo a una persona
sin identidad. Tiene deberes pero no le apetece nada hacerlos, tiene la cabeza
echa un lio y el corazón en un puño. Por un lado está Hugo, que cada vez está
más convencida de que su relación no tiene magia; por otro lado está Sabrina,
que no sabe si siente algo por ella o tan solo la parece algo interesante; y
por último la carta de esta mañana, no se imagina quien puede ser pero le gusta
la idea que se le ha ocurrido, tan solo la queda esperar a recibir otra carta.
Se levanta de la cama y se va al salón,
son las cinco y cuarto de la tarde, es viernes y aún no tiene planes para hoy.
Se empieza a deprimir la apetece salir pero no sabe a dónde. ¿Y si llama a Hugo
y se van a dar una vuelta? No, no puede, ayer la dijo que tenía que hacer unos
recados que le había pedido su madre ya que ella los viernes salía más tarde de
trabajar.
Pues no se va a quedar en casa eso lo
tiene claro, por lo menos va a salir a darse una vuelta para desperezarse y ya
si no encuentra nada que hacer volverá a casa a hacer los deberes. Se pone unas
deportivas y sale de casa cogiendo el móvil con una mano y la cartera y las
llaves con la otra. Cierra la puerta con llave y cuando se gira se encuentra a
otro chico enfrente suya. No sabe cómo se llama pero sí que lo ha visto por el
instituto. Se acerca hasta ella y con una sonrisa extiende la mano donde hay
otro papelito doblado. Marina lo coge y le mira, éste le guiña un ojo y se
marcha. La siguiente nota, no sabe que locuras habrá en ella escritas pero no
va a leerlas ahora quiere despejarse. Se guarda la nota en el bolsillo trasero
del pantalón y se dirige al parque. Hace un buen día, ni mucho calor, ni frío genial para tumbarse en el césped a escuchar música, decide
hacer eso. Se va acercando al parque y busca un trozo de césped libre para
tumbarse, encuentra uno al lado de un árbol no muy grande, pero suficiente para
dar un poco de sombra. Se acerca al árbol y saca el papelito del bolsillo, se
sienta en el suelo y lo desdobla:

Bueno por lo menos ahora puede averiguar
un poco más de la otra persona, este tema está haciendo que se olvide de muchas
cosas como de los deberes o de cualquier otra cosa. Pero es que tiene muchísima
curiosidad. ¿Y si escribe ella algo e intenta averiguar quién es? A lo mejor si
escribe una carta y se esconde en algún lugar cerca del sitio podría ver quién
es, sería una buena idea, el problema es que si la ven no irán a recogerla. Necesita ayuda de alguien, pero ¿A quien puede pedirle ayuda para hacer esta locura?
Marina se tumba en el césped y se pone a
pensar. Transcurren los minutos y ella sigue pensando, hasta que de repente la
empieza a sonar el móvil que la saca de sus pensamientos. Se sienta rápidamente
del susto y coge su móvil. Es un whatsApp de su madre. Antes de abrirlo se
plantea la idea de pedirle a ella que la ayudara. Abre la ventana del WhatsApp
y escribe:
- Hola J sé que te va a sonar raro pero necesito tu
ayuda para averiguar una cosa. Si puedes mañana nos vamos al parque y te
explico todo allí. ¿Quieres?
Lo vuelve a leer y lo envía, pero el que
lo recibe es Hugo. Se la ha olvidado ponerle algo.
Así está mejor. Abre la ventana de
su madre y lee lo que ha recibido apenas
dos minutos.
- Esta noche voy a
llegar un poco tarde a casa. Tienes canelones en la nevera, calientalos. Un besito
guapetona.
Bien, esta noche tendrá la casa para
ella sola. Desde que su madre se ha echado novio, apenas pasa tiempo en casa. ¿Y
si llama a Hugo para que valla y empieza hoy con su plan?
Me gustaría seguir sabiendo vuestra opinión y si queréis que siga escribiéndolo. un besito y gracias a todos.