sábado, 24 de marzo de 2012

11-8-10


Era 11 de agosto del 2010, había quedado con mi mejor amiga para ir a la piscina. Como casi todos los miércoles de agosto. Aunque esta vez, no iba a ser como todas. Esta vez había invitado a dos amigos suyos con nosotras. Uno de ellos eras tú. Llegasteis a mi casa. Ya estaba preparada, cogí mi mochila y Salí por la puerta principal. De camino a la piscina, no había mucha comunicación entre los cuatro. Por fin llegamos, mi amiga y yo nos fuimos al vestuario femenino mientras ellos se iban al masculino. Al cabo de cinco minutos mi amiga y yo salimos, y nos dirigimos al lugar donde nos íbamos a colocar. Estire mi toalla sobre el césped y me tumbe encima. Al cabo de un rato llegasteis vosotros. No podía parar de mirarte pero algo me decía que ese día me marcaria mi vida. Después de bañarnos unas cuantas veces, mi amiga y yo, decidimos salirnos del agua para ir al baño. Aproveche ese momento para decirla lo que sentía por Rubén. Ella me dijo que a ella también le gustaba, pero que había visto que se fijaba en mi y que saliera con él. Yo no lo vi tan claro y la dije que al estar las dos por él, yo no iba a hacer nada. Salimos del vestuario y nos dirigimos a la piscina. Estaban sentados en el borde de la piscina hablando. Nos sentamos al lado de ellos. Oscar le dijo a mi amiga que si se podían ir a otro lado de la piscina para hablar, aunque solo era una escusa para dejarme a solas con Rubén. Empezamos a hablar, y me comento que yo le gustaba desde el primer momento en que me vio. Empecé a ponerme nerviosa. No paraba de pensar lo que había estado hablando con mi amiga en los vestuarios hace unos minutos y lo que me estaba diciendo él ahora. Al cabo de un rato, nos salimos todos del agua y empezamos a secarnos, ya que pronto cerrarían la piscina. Cuando ya quedaban unos 5 minutos antes de que cerraran. Fuimos a los vestuarios a vestirnos. Allí mi amiga me dijo que debía salir con él, que a ella no le importaba. Yo no estaba segura del todo, algo dentro de mi me decía que pasaría algo malo. Aun así mi amiga no se dio por vencida y a la salida de los vestuarios, les pregunto si querían ir a un parque a charlar un rato más. Ellos aceptaron y nos fuimos al parque de los bomberos. Nos sentamos en un banco, y empezamos a hablar. Al cabo de un rato se formo mucha presión en ese banco y mi amiga decidió llevarse a Oscar a otro banco para que Rubén y yo hablásemos. El miedo me recorría por todo el cuerpo, pero no había vuelta atrás. Estaba en ese banco al lado de él. Mirándolo fijamente mientras él estaba apoyado sobre sus rodillas mirando al suelo. De repente algo rompió el silencio. Su voz. Me pregunto qué pasaba, que me rondaba por la cabeza. Pero como siempre que me pongo nerviosa, no puedo hablar. Se incorpora y me mira a los ojos. Tengo ganas de llorar. Empezamos a hablar hasta que me dice:
  •       ¿Me quieres?

Respondí al instante a pesar de mis nervios.
  •       Claro que te quiero

Ya estaba un poco más relajada. Sentía que me había quitado un peso de encima. Hasta que de repente, volvió a hablar. Me dijo una frase que siempre quedaría en mi cabeza. Con todos los detalles, con esa voz que me había enamorado. “Entonces, ¿Por qué no me quieres dar un beso?”. Me miro fijamente con esos ojos verdes y le respondí:
      Si que quiero
En ese instante se acercó a mí y me besó. Empecé a sentir de todo en mi interior. Mariposas volando, una montaña rusa y un corazón que no podía ir mas allá de lo que estaba pasando. Era mi primer beso, y no quería que acabase nunca. Ese día empezamos a salir. Viví muchas cosas con él. Y un mes después, en las fiestas de mi pueblo, le deje. Hoy 23 de marzo del 2012, me sigo preguntando por que lo hice. Cada vez que pienso en él, o leo algo parecido a nuestra historia. Lloro. Sé que algún día de mi vida lo conseguiré superar, pero hasta que llegue… “en mi mundo lloverá y no habrá nubes”


Mnon